miércoles, 19 de noviembre de 2008

EL PARO NACIONAL Y LA BRUTALIDAD INSENSIBLE.

Nos pone muy contentos de ver a la gente unida en torno a una demanda demasiado justa.

Nos alegra ver a la gente unida en torno a fines comunes. Nos llena de orgullo de ver a personas apoyando a este paro, sabiendo que si se logra un resultado positivo, serán innumerables las familias que se verán beneficiadas por un reajuste que entra como aire fresco en las ahogadas arcas de las familias chilenas que viven y coexisten con un IPC mentiroso que no es reflejo de las reales necesidades y gastos en las que incurre una familia chilena normal.

Saludamos entonces a aquellos que valerosa y generosamente se han adherido al paro de los empleados fiscales.

No olvidemos sin embargo que en este país existen abismantes diferencias de...

ingresos, incluso entre los mismos empleados del estado. No se compara el sueldo de un alcalde, director de algún departamento, Seremi, ministro o parlamentario con el de un auxiliar municipal, o el de un monitor de artes en alguna escuela o liceo municipal.

Han sido los trabajadores de la cultura en este país los que han sido los más postergados. Los que hoy tienen su situación con mayor inestabilidad. No olvidemos que son la fuerza laboral con menos garantías laborales, trabajando la mayoría a través de boletas de honorarios o con situaciones contractuales deprimentes con la misma municipalidad de Chillán.

Estas personas, que la mayor parte de las veces deben ensayar en paupérrimas condiciones. Deben buscar el financiamiento golpeando puerta a puerta, para poder producir sus “bienes” artísticos, los que muchas veces son entregados en forma casi gratuita y muchas veces anónima. Estas actividades, que a veces nos sorprenden, van modificando la imagen de la ciudad, van enriqueciendo el acervo cultural de una población que en su mayoría está alejada, divorciada del goce estético, del sentido de pertenencia a sus raíces, del entender que siempre puede haber una forma nueva para expresarnos, para dar y darnos cuenta del mundo que nos rodea.

Durante estos días de movilización social, el trabajo de los artistas y gestores culturales en nuestra ciudad no se ha detenido. Vimos durante el fin de semana una gran convocatoria al Festival de Todas Las Artes “Víctor Jara”, el Encuentro Internacional de Documentales “Chile Reality” con 70 documentales, gran parte de ellos en competencia. Encuentro realizado con gran esfuerzo de sus organizadores quienes trajeron trabajos de gran calidad e invitados estelares nacionales e internacionales…

También es estos días la mesa de artes visuales ha trabajado para inaugurar la confección del mural mas largo de la historia… Todos ellos, apoyando el movimiento social que busca justicia y equidad en los ingresos de los trabajadores fiscales.

Sin embargo, dolorosamente, no ha sorprendido el grado de insensibilidad de las personas que trabajan en la municipalidad de Chillán, en específico de aquellos que pertenecen al departamento de Cultura y Turismo, a sus dirigentes gremiales, quienes han cerrado las salas de exhibición de la muestra del “Chile Reality”, tirando por la borda el esfuerzo que ha hecho este equipo de personas por regalar este bien cultural a nuestra ciudad.

Nos preocupa la insensibilidad que se refleja en esto. Nos preocupa la brutalidad de la medida. ¿Qué perfil tienen estos funcionarios?

Porque no se aprovechó esta instancia para que los mismos funcionarios en paro hayan asistido masivamente al Chile Reality, haber organizado foros desde allí.

La entrada era liberada, las temáticas comunes sobre los eternos problemas de distribución de la riqueza en el país y en el planeta.

Todo este esfuerzo ha sido pisoteado, tirado simplemente al cesto de la basura por estos funcionarios municipales, que les han cerrado las salas de exhibición a este festival, aludiendo a que se sumaban al paro.


Entonces cabe hacerse de nuevo la pregunta…

¿De que ciudad cultural estamos hablando?

Queda claro que hay temas tratados de manera despectiva en este país, en esta ciudad. Uno de ellos es la cultura. Muchos hablan de esta: Alcaldes, Concejales, Ministros, Seremis, dirigentes sindicales, etc. pero queda claro que fuera de ser slogan o discurso trasnochado, (o demanda de número artístico de última hora), no es nada más que una visión retrograda y oportunista.

Así nos va quedando claro a que personas no les interesa en lo más mínimo la cultura. A que personas no les interesa vivir en una ciudad más educada, más alfabetizada estéticamente. Que personas no están sensibilizadas con el tema de construir una ciudad mejor.

Reciban todo nuestro apoyo aquellos que con mucho esfuerzo siguen peleando diariamente por transformar esta ciudad en un lugar más amable para vivir, una ciudad donde podamos ver, escuchar y sentir la presencia de las artes en todos los sectores de esta.

Una ciudad donde los habitantes se identifiquen y conozcan su historia y potencialidad existente en cada barrio, sector y localidad de esta provincia.









CONSEJO PROVINCIAL DE LA CULTURA Y LAS ARTES DE ÑUBLE



Chillán, 19 de Noviembre 2008

1 comentario:

Brenda dijo...

LOS MÁS DESPROTEGIDOS DE NUESTRO PAÍS SOMOS LOS QUE VIVIMOS DE UN SUELDO O SOMOS PROFESIONALES, LAMENTABLEMENTE, LOS RESABIOS DE LA DICTADURA MILITAR NO SE HAN DEJADO DE LADO Y LA SUBSIDARIEDAD PROTEGE EN CIERTA MEDIDA A LOS DE MENOS RECURSOS Y LOS "ENGOLOSINA" OFRECIÉNDOLE ACCESO A BIENES MATERIALES QUE NO SON DE PRIMERA NECESIDAD...
NOSOTROS ESTAMOS SOLOS Y NADA NOS ES GRATUITO....